Pirrón profeso una doctrina que abandonaba el juicio y creía que no había nada verdadero o falso, bueno o malo, hereje o sagrado. Pirron estaba en contra del pensamiento dogmatico: es tener creyente ósea personas fieles. Pirron no dejo nada escrito, pero a él se le atribuyen frases como:
1. Nunca llagaras a conocer la verdad.
2. No digas “así es”, sino “me parece que es.
3. La diversidad de opinión existe entre sabios igual que entre ignorantes. Cualquier opinión que yo tenga puede ser repudiada por personas igual de listas y preparadas que yo, y con argumentos tan valiosos como los míos.
